
Incluso en el mundo del periodismo on-line la maquetación de los textos y la estructura de las páginas condiciona de forma muy importante la lectura de las noticias.
Otros estudios nos previenen que alrededor del 50% de la población puede tener dificultades para comprender un texto escrito. No se trata de analfabetismo, sino de la falta de hábito de lectura que complica la mecánica neuronal.
La lectura para páginas Web se está convirtiendo en una nueva disciplina que casi nadie sabe dónde colocar. La mayoría de universidades y grandes empresas ya disponen de detallados manuales que enseñan cómo escribir para la Web.
Nielsen nos aconseja sumariamente. Si queremos que nos lean, nuestros textos han de ser: Concisos, objetivos y… escaneables.
Si alguien tiene alguna duda, ética o filosófica, sobre la vaciedad de las palabras superfluas debería repasar a Wittgenstein.


